Se inicia esta actividad con la instalación de los arrecifes pioneros del Proyecto "Escorpora" (1981) y de Sa Riera-Begur (1982) ambos en Cataluña. Durante el resto de la década tiene lugar un lento despegue con la instalación de 10 nuevos arrecifes hasta 1989: 3 en Cataluña (L'ampolla, Salou, y Medas), tres en Valencia (Santa Pola, Tabarca y Torrevieja), dos en Canarias (Tazacorte y Arguineguin), uno en Baleares (Cap Regana) y uno en Andalucía (Conil).
Durante la década de los 90 se consolidan definitivamente los arrecifes artificiales como medida de gestión pesquera, instalándose 93 en toda la década. De esta manera, en la actualidad existen 130 iniciativas de arrecifes contabilizadas.
La línea prioritaria de actuación en España, corresponde a los arrecifes artificiales de protección. Los arrecifes artificiales desarrollados en otros países generalmente asocian la doble función de protección y producción a un mismo tipo de módulos ya que, evidentemente por su volumen y peso un arrecife de producción también constituye un elemento disuasorio del arrastre.