Este proyecto, ejecutado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, pretende volver a dotar a esas localidades de una infraestructura olvidada, con planes a futuro de reacondicionar el resto de la antigua vía ferroviaria.
El trazado consistirá en unos 23 km de senda acondicionada tanto para uso peatonal como ciclista.
Para ello se contempla la restauración del firme, la reparación y limpieza del sistema de drenaje, el acondicionamiento de trincheras, la construcción de una pasarela de madera de 41 m de longitud sobre la carretera N-240, la instalación de barandillas y otros equipamientos de protección y la reparación de estructuras, por los que transcurría la antigua línea, como túneles o puentes metálicos. Además, se realizará la señalización del camino siguiendo el Manual de Señalización de Caminos Naturales.
Una vez concluidas las obras, serán cedidas a los ayuntamientos por los que discurre el trazado de Barbastro, Castejón del Puente y Monzón, que serán los encargados de su posterior conservación y mantenimiento.