P: ¿Y cómo ha sido la respuesta de la población ante esta iniciativa? ¿Los habitantes de la zona suelen utilizarlo en sus desplazamientos entre las distintas poblaciones o realizan un uso más lúdico o deportivo?
LF:Tanto el Camino Natural como la Vía Verde son rutas muy frecuentadas por la población local y, además, muy valoradas. Se usan también como vía de conexión entre pueblos, pero diría que más bien los lacianiegos ven en estas infraestructuras espacios de ocio y deporte donde admirar nuestro entorno.
P: La zona ofrece distintos atractivos, como por ejemplo su rico entorno natural y su biodiversidad, lo que le ha granjeado la declaración de Reserva de la Biosfera Valle de Laciana. ¿Qué es lo que se encontrará el usuario que decida recorrer el Camino Natural Vía Verde de Villablino a Villaseca en cuanto a elementos naturales?
LF:El Camino Natural avanza zigzagueando con un enérgico río Sil, que nos acompaña en prácticamente todo el trayecto. Sus aguas pronto contarán con una playa fluvial que se ubicará en la localidad de Villaseca de Laciana, cerca del itinerario del Camino Natural. También divisaremos un horizonte muy especial: el que componen las montañas que rodean nuestro valle y que son refugio de osos y urogallos. Allí, en los bosques mixtos, encontramos completos ecosistemas de incalculable valor ecológico. Saliendo del camino, pero cerca del mismo, podemos visitar lugares con un gran encanto natural como la laguna del Castro, de origen glaciar.
P: A nivel cultural, la comarca de Laciana conserva un vasto patrimonio arquitectónico. ¿Qué puede contarnos de los elementos patrimoniales o culturales que nos han dejado como legado sus antiguos pobladores?
LF:En cuanto a patrimonio arqueológico, Laciana cuenta con dos castros prerromanos excavados e interpretados con paneles: el Castro de la Muela y el Castro de la Zamora. Estos son los vestigios más antiguos, que se remontan a la Edad de Hierro.
En cuanto al catálogo de Bienes de Interés Cultural, son dos los recursos reconocidos con esta distinción: la iglesia de San Julián, en Robles de Laciana, un templo románico cuya consagración data del año 1090, y la Piedra Furada. Esta última es un dolmen que podría tener su origen en un altar vinculado con la diosa de la fecundidad del megalítico. Posteriormente, con la cristianización del lugar, se tallaría en ella la Cruz de Malta.
Pero sobre todo, el Valle de Laciana es rico en elementos etnográficos que encontramos engalanando todo el municipio, como pueden ser hórreos, molinos, lavaderos o pilones que invitan a pasear por nuestros pueblos y dejarse llevar por su encanto.