El Hierro nos brinda la posibilidad de descubrir un sinfín de lugares de gran importancia e interés. Llevaría tiempo señalar cada uno de ellos y, aunque todos lo merecen, aquí te dejamos una pequeña muestra con aquellos que no puedes dejar de visitar.
Algunos se han convertido en símbolo de la cultura y tradición herreña como el Roque de la Bonanza, una curiosa formación geológica que emerge del océano formando un arco rocoso que forma parte del Monumento Natural de Las Playas. Otro exponente de la isla es el Centro de Interpretación de El Julán, un complejo que cuenta con dos plantas donde, gracias a distintas exposiciones, conoceremos la vida de los antiguos pobladores de El Hierro, los bimbaches, así como las manifestaciones culturales que dejaron en El Julán. En este mismo sentido recomendamos visitar algunos de los petroglifos, dispersos por toda la isla. Unos dibujos grabados en la roca realizados por los bimbaches. Se encuentran en las rocas de playas, barrancos y montañas, y, muchos de ellos, aún no han sido descifrados. Estos grabados están considerados por los expertos como una página imprescindible para comprender la evolución de la escritura líbico-bereber, reconocida como uno de los primeros sistemas escritos de la humanidad.
Los amantes de las leyendas podrán dejarse seducir por la historia de la traición de Guarazoca. Cuentan que antiguamente una antigua princesa bimbache llamada Guarazoca traicionó a su pueblo por amor a un soldado castellano. La muchacha reveló a los conquistadores cómo obtenían el agua en la isla, a través del Árbol Santo de Garoé, un tilo gigante en cuyo follaje se condensaba la humedad de los vientos alisios convertida después en gotas de agua. Gracias al árbol fuente, los aborígenes habían asegurado su subsistencia, recogiendo el agua en aljibes cavados bajo su tronco. El árbol, desaparecido en 1610 aparece como símbolo de identidad en el escudo de El Hierro.