La reserva marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas fue creada conjuntamente por la Secretaría General de Pesca y la región de Murcia en base a sendos estudios de esa Comunidad Autónoma y del Instituto Español de Oceanografía, en los que se determinó su localización y extensión, así como las correspondientes medidas de gestión. Tiene una forma rectangular con una superficie de 1.931 ha y comprende aguas interiores (35% aproximadamente) y exteriores (65% restante) siendo su gestión compartida. Las características de temperatura y salinidad de las aguas de la reserva y su entorno son similares a la de la plataforma continental entre el Cabo de La Nao y el Cabo de Gata, sufriendo marcadas influencias de las estaciones y de las aguas atlánticas procedentes del Estrecho. En verano, la temperatura media (25º) y la salinidad media (36,9%) de los primeros 20 m, son las más elevadas del litoral de la Península en aguas libres. La zona de Cabo de Palos se considera una frontera biogeográfica del Mediterráneo, que junto con el Cabo de Gata, segrega el mar de Alborán, de mayor influencia atlántica, del resto del mediterráneo. Los fondos de la reserva marina constituyen una muestra del litoral mediterráneo bien conservado, con praderas de (Posidonia oceanica) en buen estado, así como comunidades biológicas, vegetales y animales, ricas y diversas. Esta elevada biodiversidad se debe a la gran variedad de ambientes que existen, resultado del relieve de los fondos y de los aportes de las masas de agua que proceden de lugares lejanos. Son comunes en la reserva marina diversas especies de interés comercial, entre las que cabe destacar el mero (Epinephelus guaza), la lubina (Dicentrarchus labrax), el dentón (Dentex dentex), o la dorada (Sparus aurata), abundando también especies pelágicas como la lecha (Seriola dumerilii) y escómbridos como el bonito (Sarda sarda) o la melva (Auxis rochei).