Conozcamos pues esta tierra de la mejor manera posible: recorriendo el Camino Natural de Órzola a Playa Blanca, una ruta por la franja intermedia, y más auténtica, ideal para ser recorrida a pie, pero también en bicicleta, durante la mayor parte del recorrido. El valor paisajístico del Camino Natural es incalculable pasando por el Monumento Natural de La Corona, el Paisaje Protegido de La Geria y el Parque Natural de Los Volcanes. Pero, además, transitando muy cerca del Parque Natural del Archipiélago de Chinijo, del Parque Nacional de Timanfaya y del Sitio de Interés Científico de Janubio.
Cinco etapas que parten del pequeño puerto de la localidad de Órzola y que nos van alejando de la costa para ascender primero por la falda del Monumento Natural de La Corona, situado en un Espacio Natural Protegido de casi 1.800 ha cuyo protagonista absoluto es el volcán de La Corona. Una subida entre viñedos y plantaciones de aloe vera, donde reina el conocido malpaís y en cuyo trayecto nos cruzaremos con alguna que otra ermita y con una curiosa construcción: la alcogida, encargada de recoger el agua de lluvia. Antes de llegar a la meta se desciende hasta llegar al pueblo de Máguez para, poco después, entrar en el municipio de Haría que, conocido como el Valle de las Mil Palmeras, puede presumir de poseer las tierras más verdes de la isla, atesorando la mayor parte de la flora autóctona de la misma.