En ese sentido, Josep Juaneda hizo hincapié en que la gestión de este tipo de infraestructuras implica la ejecución de numerosas tareas de conservación, muchas de ellas periódicas, para mantener el camino en condiciones adecuadas y aptas para su uso y para proteger valores naturales y culturales que se encuentran en su recorrido. “Nos enfrentamos a elementos poderosos de erosión, como el agua, por lo que en muchas partes del camino hemos implementado sistemas de drenaje o apeldañamiento tradicional que se integran en el paisaje y permiten un paso seguro”, expuso el consejero. Gracias a la recuperación de estas técnicas tradicionales se ha conseguido una optimización de los recursos y la reactivación de una actividad económica que en la isla se había visto reducida a unos pocos profesionales. El representante del Consello añadió que “El viento, como la conocida tramuntana, y la sal marina, son otras de las principales causas de deterioro”, lo que hace necesario cambiar cada cierto tiempo la señalización, herramienta indispensable para mantener a los usuarios en el trazado correcto”.
Antes de invitar a todos los presentes a conocer su isla, Josep Juaneda afirmó que “El futuro de Menorca tiene que ser el resultado del equilibrio entre la conservación y el respeto de nuestro entorno y la actividad humana”. En ese sentido indicó que el desarrollo social y económico se tiene que entender desde la perspectiva de la sostenibilidad en su más amplia concepción y expresó tajante que “El Camí de Cavalls es el mejor ejemplo de este equilibrio. Un símbolo de sostenibilidad que representa a la perfección el trabajo que se ha hecho en nuestra isla para defender y proteger el territorio y poder seguir disfrutando de él”.
Objetivo cumplido que ha hecho que el camino haya pasado a formar parte de la vida de los menorquines como eje vertebrador de diferentes actividades de ocio, actividad física y cultural, de relaciones sociales o, simplemente, de conexión con el entorno. “Es uno de los recursos naturales que permiten fomentar hábitos activos y saludables tan necesarios en las sociedades actuales”, expresó el consejero antes de afirmar que, el Camí de Cavalls “Es un camino vivo y vivido, integrado de manera armónica en el paisaje tradicional y conectado en red con otros muchos caminos y senderos, frecuentados por todo tipo de personas con intereses y aficiones diversas”.