Los motores propulsores eléctricos, montados en tándem, accionan una única línea de ejes y una hélice de paso fijo. Ambos motores desarrollan una potencia de 1000 KW cada uno. Esta instalación permite variar el régimen de giro de la hélice de forma lineal, desde 0 hasta 178 rpm, marcha adelante o atrás, lo cual permite un control muy preciso de la marcha del buque.